¿Qué es Cinco Cilindros? De dónde vengo y a dónde voy.

Mi pasión por todo lo que tiene ruedas o motor se remonta tan atrás como mis recuerdos alcanzan. Empiezo este proyecto con una intención clara: convertir esta pasión en un activo. Disfruto trabajando con las nuevas tecnologías y no me falta inquietud por aprender siempre algo nuevo. Así pues, tras una década de aprendizaje autodidacta y dejando atrás diversos intentos por crear mi propio espacio, he decidido reunir mis esfuerzos en este proyecto personal.

¿Qué es Cinco Cilindros?

Cinco Cilindros es un proyecto con base en YouTube y apoyado por artículos serios y rigurosos en esta web.

Instagram será el lugar donde compartiré una parte más artística, así como pequeños “making off’s” diarios a través de Stories, y Facebook hará la función de escaparate hacia el mundo.

Algunas de las cosas que tendrán cabida aquí son:

  • Seguimiento detallado de mis vehículos: tutoriales de reparaciones y mantenimiento, impresiones, pensamientos…
  • Pruebas de los productos que utilizo: lubricantes, aditivos, detallado, neumáticos…
  • Artículos sobre investigaciones propias.
  • Pruebas de coches.
  • Vlogs para compartir pensamientos, viajes… experiencias.

¿De dónde vengo?

Presentación

Me llamo Adrián, tengo 26 años y soy un músico afincado en Lugo (Galicia, España). Disfruto una vida en el campo que no cambiaría por nada, me apasiona profundamente el mundo del motor y también me gusta la tecnología. Lo que te voy a contar a continuación es un resumen de mi “vida automovilística”.

Los años locos

2008

Me saqué el carnet a los dos días de cumplir los 18, coincidiendo con la llegada del nuevo coche de mi padre y por tanto heredando su viejo Citroën BX TZD Turbo. ¡Perfecto! En aquel momento era el tipo más feliz del mundo, con mi coche y mis ganas de explorar el mundo.

Ya antes de eso había conocido a quien hoy sigue siendo un buen amigo, con el BX como nexo de unión, y gracias a su paciencia enseñándome los intríngulis de internet, dimos forma al proyecto que fue el Club Citroën BX España. Mi primer foro y mi primer Club, con el que viajé y conocí a personas que ya se quedaron como amigos para siempre.

Pero… era joven y estaba desbocado.

Al cabo de unos meses con mi BX, surgió una oportunidad de comprar un Xantia 2.1 TD que se convirtió en mi coche de diario (por aquel entonces hacía Lugo-Salamanca/Salamanca-Lugo dos veces a la semana, intercalando viajes a otras ciudades).

Sumido en aquel maravilloso proyecto que era el Club BX, acabé comprándome dos BX más -un 19 TRS Athena y un 19 TGS-. Y durante ese primer año de carnet, conocí en Salamanca a quien a día de hoy sigue siendo uno de mis mejores amigos. Compartimos cochera, y un montón de experiencias que nos regaló el mundillo de los coches.

2009

Poco tardó en llegar uno más: un Citroën XM V6 24v. Sí, otro Citroën. Fui lo que en los foros se conoce por “talibán” de la marca. El caso es que gracias a ese XM, y a mi amigo que una vez más tuvo paciencia conmigo, creamos el Club Citroën XM España. Fue un proyecto más pequeño que el Club BX, pero también nos trajo muy buenos momentos.

Hacia finales de ese año tuve un accidente con el Xantia, del que salí vivo de milagro. Esto dio pie a la compra del primer coche que estrené: un Citroën C5 Tourer, con el motor 2.0 HDI 140. Y también dio pie a un cambio en mi forma de ver la vida, pero ese es otro tema.

2010

Tras el accidente, decidí dejar lo que estaba haciendo en Salamanca y empezar una nueva etapa en Coruña. A pesar de esta decisión, mi buen amigo salmantino y yo pensamos que era buena idea comprar a medias un Ford Taunus 2.0GL que se nos puso a tiro, y así lo hicimos. Otro más para el garaje, el cual ya tenía problemas de superpoblación de vehículos -dados de baja temporal, no te vayas a pensar…-.

2011

Pero no era suficiente. Recién reinstalado en Lugo, apareció a la venta en mi foro del Club XM un XM V6.24 con kit “Musketier”… Y no me pude resistir. Alquilé una plaza de garaje en lo que buscaba una nave a la que mover todos mis coches acumulados en la cochera de Salamanca, y me traje el Musketier.

2012

Ya está bien de acumular chatarra, ¿no?

Pues no. En este año, ya con sitio donde continuar acumulando en Lugo (pero sin antes traer los otros de Salamanca) me ofrecieron un fantástico BX GT, al cual no supe decir que no.

 

Y al poco tiempo… se me apareció un Chrysler LeBaron 2.5 GTC, de primer dueño, muy bien cuidado, al que por supuesto tampoco supe decir que no.

Y… ese año compramos entre varios colegas un BMW 318i E30 que prepararíamos y utilizaríamos para correr en pruebas amateur, como así fue.

Entre tanto, seguí creando algunas webs, subiendo vídeos a otros canales de YouTube, creando cuentas de Instagram… todo lo que se me ocurría relacionado con los coches, y todo ello con nulo éxito.

La gran crisis

Hacia finales del año 2012, llegó la gran crisis. Mi hermano tuvo un accidente con el BX de nuestro padre, en el que afotunadamente no le pasó nada, y el BX se fue al desguace directo. Me vi sobrepasado por la situación en la que me había metido: mitad de mis coches en Salamanca, el único que no estaba de baja temporal llevaba meses en un taller abusando de la confianza de otro amigo (actual propietario), en Lugo el único que estaba listo para moverse era el BMW de carreras y mi C5, coche de diario durante todo este tiempo. Se me acababa el dinero, las ganas y la paciencia. Y el pensamiento más profundo detrás de todo aquello, ¿sabes cuál era? Que en parte había perdido el sentido de mi “misión” al perder el coche que nunca quise perder, el que quería conservar conmigo para siempre: el BX de mi padre, mi primer coche.

Así que tomé la decisión: vendí todo.

Durante algunos fines de semana a finales de 2012 me dediqué a pasear con el C5 y una plataforma alquilada de un lado para otro de la península, moviendo a mis coches a sus nuevos hogares. Vivimos historias divertidas con algunos amigos que me acompañaron, pero también vivimos la experiencia más aterradora de mi vida al volante, después del accidente: llevando uno de los BX por la A-52 dirección Vigo, a la altura de Verín, se me desestabilizó la plataforma y comenzó a dar bandazos. Pisé a fondo con sangre fría, sabiendo que era la única escapatoria posible… y justo a punto de llegar a una bajada, que habría sido catastrófica, conseguí estabilizarlo. Tuve que parar y esperar a que me dejaran de temblar las piernas, las manos, la cabeza…

Pero finalmente todos los coches tuvieron un hogar y yo estaba a punto de iniciar un proceso de “reeducación”.

2013

A lo largo de este año me dediqué a pensar y aprender de mis errores, mientras disfrutaba de una desconocida libertad en mi terreno “friki”. También corrimos una carrera ese año: las “24h de Guadix”.

2014

Tras correr las “24h de Braga” decido salirme también de la escudería y vender mi parte del coche de carreras, así como cambiar de aires por completo vendiendo el C5 (que finalmente se quedó en casa en manos de mi padre), para comprar al fin el tipo de coche que había estado persiguiendo todo ese tiempo (pero la ceguera voluntaria no me había permitido ver).

La madurez

Ya sin necesidad de hacer grandes kilometrajes (C5 desde 2010 a 2014: 200.000kms justos) y con ganas de cambiar de aires, me puse a buscar y encontré mi redención en un Volvo S60R. Lo fui a buscar a Sabadell acompañado de un amigo de infancia del cual esta aficción y sus parásitos me separaron durante algún tiempo.

Varios meses más tarde apadriné el Primera de mi abuelo, que se convirtió en mi nuevo “futuro clásico” y el cual ocupa ese hueco sentimental que dejó mi primer BX.

Y por último, en agosto de 2016 estrené mi primera moto: una BMW F800GS Adventure.

Y estos tres últimos conforman mi garaje actual -y permanecerán conmigo para los restos-.

Todo lo escrito antes de este párrafo es un ejercicio de reflexión sobre las cosas que no volveré a hacer. Lo dejo todo por escrito en el primer artículo de mi web, porque esta web es mi nuevo proyecto, y mi nuevo proyecto viene de ese pasado pero sólo volverá a él para repasar los aprendizajes.

¿A dónde voy?

A donde me lleve mi camino.

Pequeños pasos, siempre acompañados de la mejor parte de mí que pueda dar. Hoy estás leyendo el producto de varios años de mi vida en los que viajé sin rumbo, y de los que salí sabiendo cuál debía ser.

Así pues, a día de hoy me acompañan en mi camino por la vida mi Volvo, la BMW y el Nissan de los que te hablé en el vídeo.

En esta web te ofreceré lo que busqué y no encontré. Compartiré contigo mis investigaciones y pensamientos, y habrá merecido la pena porque… ¡quién sabe qué me enseñarás tú! Estoy seguro de que será positivo.

¡Disfruta el camino!

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